Según datos publicados por la Organización Mundial del Turismo (OMT), los españoles sacrificarán otros gastos en consumo antes que renunciar a viajar. Responsables de Expansión de agencias de viajes en franquicia como Incavisa y Marper Tours confirman que aunque el cliente no abandone este gusto por viajar, la crisis económica también se nota en su sector con estancias más cortas o menor número de salidas a lo largo del año. Para aumentar estos resultados es necesario diferenciarse de la competencia con ofertas novedosas y un trato exquisito al cliente.Los españoles no pueden prescindir de los viajes en su tiempo de ocio. Así lo ha afirmado la Organización Mundial del Turismo (OMT) en la presentación de su balance provisional. Según Francesco Frangialli, secretario general de la institución, “los viajes y las vacaciones se han convertido en un fenómeno social arraigado y las familias están dispuestas a sacrificar otros gastos en consumo antes que renunciar a viajar".
Aunque la desaceleración económica se va a notar en todos los sectores, estas afirmaciones revelan que el negocio turístico la podría sufrir en menor medida. “Cada vez se invierte más en ocio y tiempo libre y las familias siempre guardan un pellizquito para realizar una escapada”, señala Ana Sobrino, responsable de Expansión de la cadena de franquicias Viajes Incavisa. Frangialli, por su parte, es aún más contundente: "Haría falta un verdadero hundimiento de la economía real para que el turismo se resienta realmente".
Desde otras agencias en franquicia como Marper Tours la visión no es tan positiva. “Es verdad que la gente a la que le guste viajar seguirá haciéndolo aunque tenga que hacer un esfuerzo, porque hoy en día la gente no se quita un gusto, pero la crisis, al igual que ocurrirá en otros sectores, sí que se notará”, afirma Marco Antonio Castaño, responsable de Expansión de la cadena. En Navidad, los clientes de esta agencia no viajaron tanto como otros años y los resultados que esperan de cara a Semana Santa serán “más flojitos”.
Ana Sobrino también cree que la crisis económica es algo común para todos los sectores, pero espera que a partir de marzo se estabilice la situación. “Si es verdad que se nota la subida de las hipotecas y, en el caso de las familias con hijos, se reducen las estancias y las categorías de los servicios”. No obstante, apunta la responsable de Expansión de Incavisa, los jóvenes que no están hipotecados y las parejas en las que trabajan los dos componentes, “siempre realizan más viajes a lo largo del año: se van a la nieve, disfrutan en verano, les gustan los viajes de aventura, se relajan en casas rurales…”.
La importancia de diferenciarse de la competencia
Aunque el gusto por viajar y la capacidad de sacrificio de los españoles haga que las agencias de viajes no se vean tan afectadas por la crisis económica, hay otros factores, como la competencia en el sector, que sí les afectan directamente.
“Para diferenciarnos de la competencia hay que sacar viajes programados según las necesidades de cada cliente y que la agencia aporte su sello, su calidad”, afirma Ana Sobrino. Además, según ella, se debe sacar provecho de acontecimientos como la Expo de Zaragoza o las Olimpiadas. “Para estos eventos hay que preparar una programación completa, con todos los servicios, las entradas, las ayudas técnicas en destino…”.
Marco Antonio Castaño, sin embargo, cree que todo está inventado. “Lo único que se puede hacer es tratar bien al cliente, que vean que te preocupas y que le resuelves los problemas”.
Datos sobre el turismo a nivel mundial
En esta primera valoración del año que ha llevado a cabo la OMT, España logra una buena posición, ya que se mantuvo como segundo país del mundo en número de llegadas de turistas, por detrás de Francia. En ingresos, el turismo español también ocupa el segundo puesto en una clasificación que encabeza Estados Unidos.
La parte no tan positiva es que España creció un 2%, menos que sus rivales directos, como Francia (que logró un 2,6% más de visitantes) o Italia (7%).
El turismo mundial se aceleró en 2007 y superó las expectativas de la organización. Casi 900 ciudadanos de todo el mundo viajaron a un país extranjero el año pasado, 52 millones más que un año antes.
Para 2010, la OMT calcula que los turistas llegarán a los 1.000 millones y a los 1.600 en 2020, con lo que se duplicará la cifra actual. Por áreas geográficas, Europa es la que recibe más visitantes, el 38% de los 52 millones de turistas nuevos que se registraron el año pasado. El turismo europeo acumula casi 500 millones de viajeros, un 4% más que en 2006.
La zona de Asia-Pacífico es la segunda con mayor crecimiento, un 10%, pero a gran distancia en número de turistas: 185 millones.