La empresa británica Reaction Engines pretende construir, con ayuda de financiación pública, un avión supersónico que podrá llegar a cualquier parte de Australia, Asia o Sudamérica en un máximo de cuatro horas y media.La aeronave, denominada A2 y capaz de albergar a 300 pasajeros, está apoyada por la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea y empleará un nuevo tipo de motor impulsado por hidrógeno líquido, un combustible que suele usarse en los cohetes.
El plan de la Comisión Europea es que los ciudadanos del Viejo Continente puedan llegar a cualquier parte del mundo en un tiempo de dos a cuatro horas de aquí a unas dos décadas. Los diseñadores del avión creen que su modelo estará disponible en 25 años si hay suficiente demanda y calculan que, a partir de esa fecha, el 10% del tráfico aéreo podría corresponder a vehículos supersónicos.
El nuevo avión pretende tener una autonomía de vuelo de 20.000 kilómetros, suficiente para llegar a las antípodas en un solo trayecto. Según la Comisión Europea, para realizar esta clase de vuelos sostenidos a velocidades supersónicas habrá que diseñar motores que puedan obtener oxígeno del aire y no necesiten llevarlo en tanques internos.
Bruselas-Sydney, que es uno de los vuelos directos más largos que se pueden imaginar, tardaría poco más de cuatro horas y media, según los responsables de Reaction Engines.
En cuanto al precio del billete, la compañía estima que no sería más caro que hacer ahora ese mismo vuelo en clase «business», lo cual lleva más de 20 horas.
Por su parte, el consorcio aeroespacial europeo EADS, fabricante del Airbus, descartó fabricar un nuevo modelo de avión supersónico de pasajeros y aseguró que podría desarrollar un avión de carga no tripulado, aunque duda de su aceptación en el mercado internacional.
En la jornada «El transporte aéreo y el futuro de la movilidad», el director técnico del grupo empresarial, Jean Botti, aseguró que su compañía no se plantea fabricar un nuevo Concorde por el alto nivel de contaminación que generaría esta aeronave.
Además, tal y como explicó, sólo abordaría su desarrollo si tiene garantías de un menor impacto acústico y de emisiones contaminantes.
Sin embargo, el presidente de Bauhaus Lufthart (EADS Alemania), Klaus Broichahausen, afirmó que el consorcio aeronáutico dispone ya de la tecnología necesaria para poder desarrollar en los próximos años un vehículo aéreo no tripulado de transporte. Mientras, el consorcio mantiene varios proyectos en fase de estudio o desarrollo, como el avión de pasajeros interregional con capacidad para aterrizar y despegar en distancias cortas.